¿Cosas viejas… sin usar?
   
 

¿Qué produce un rodeo de cría?
Servicio de vaquillonas
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“Las novedades siempre llaman la atención y nos parecen la panacea en la solución de nuestros problemas”, expresó el Med. Vet. y amigo Roberto García Boissou, “cuantas tecnologías viejas y eficientes todavía no han sido implementadas correctamente en la cría”, esta disertación la realizó el año pasado en Cnel.Suarez durante una reunión de la Asoc. Arg. Angus, me pareció un interesante mensaje para compartir.

“Hay técnicas que hoy se promocionan como nuevas, por ejemplo el destete precoz, que en realidad tienen muchos años en el mercado. Los técnicos de INTA Concepción del Uruguay publicaron los primeros trabajos sobre destete precoz en el año 1974. Entonces ¿nos tenemos que poner a pensar en técnicas nuevas o mucha gente tiene que pensar en cumplir ordenadamente con técnicas que ya existen y que en muchos casos son de costo cero?

Hoy no podemos pensar en cifras inferiores al 90 % de destete en un rodeo organizado y con tecnología. Sin embargo en el rodeo nacional este valor no llega al 70%.”

¿Qué produce un rodeo de cría?

“Mayoritariamente terneros, también vacas gordas, flacas, vaquillonas preñadas, toros, etc.

El valor de la producción de terneros es función de la cantidad de terneros que vendamos, el peso de esos terneros y el precio al que los vendamos.

Los investigadores americanos y australianos le han dado en esta relación un valor de 10 a la cantidad de terneros producidos, un valor 2 al peso promedio del destete y un valor 1 al precio de venta.
Esto significa que de nada sirve, desde el punto de vista económico, tener un buen ternero en cuanto a su calidad y venderlo a un buen precio, si el número de cabezas es bajo, en relación al rodeo.

La cantidad de terneros vendidos es función del número de vientres totales del establecimiento. Por ejemplo, un campo que no hace entore precoz de sus terneras, vende una proporción de terneros menor en relación a su stock total de animales.

El peso del destete es función de:

  • La ganancia diaria, que a su vez es producto de su crecimiento individual, de la habilidad materna y del alimento disponible para él, una vez que empieza a ser pasto- dependiente.
  • Los días transcurridos desde el nacimiento, que a su vez es función de la edad a la que se desteta y del día medio del parto, que es el día que se cumple el 50% de la parición. Esto último puede ocurrir a los 10 días de comenzada la parición o a los 2 meses, en ambos casos se puede destetar la misma cantidad de terneros, pero el peso medio va a ser absolutamente diferente.


El precio obviamente es función del mercado y de la calidad y terminación del ternero que estamos vendiendo.

Los vientres que paren temprano, nuevamente lo harán en el segundo servicio.

Hay que tratar de agrupar los partos en los primeros 42 días de la temporada.

Terneros nacidos con el mismo peso tienen diferencia de hasta 80 kilos en el peso al destete, entre los paridos los primeros 15 días y los que nacieron alrededor del día 60.

El porcentaje de preñez en las primeras tres semanas de servicio va a influenciar la tasa de preñez final en 9 a 12 semanas.
Esto hará que produzcamos mayor cantidad de terneros y como la cantidad promedio de días de crecimiento será mayor para una misma fecha de destete, esos vientres nos van a dar un ternero más pesado, y esto también influye en la producción final.

Por lo tanto, un servicio muy estacionado y de corta duración, tiene como ventaja el incremento del peso de destete, la uniformidad de éste, el logro de mayor cantidad de vacas ciclando temprano en el siguiente servicio y un porcentaje mayor de vaquillonas pariendo temprano, ya que habrá más terneras para entorar en un periodo muy corto de tiempo.
Esto último permitirá además manejar mejor el segundo servicio.
El estado corporal es la clave.

La nutrición es otro factor fundamental, la edad de los vientres, las vaquillonas de segundo servicio de 2 años, ciclan más tarde que las de 3 o las adultas.

El amamantamiento: una vaca sin ternero al pie cicla más rápido y aquí juega un papel importante el destete precoz, para las vacas que queremos que comiencen a ciclar más rápido.

En el caso de la nutrición, es fundamental cubrir los requerimientos y esto significa adecuar lo que nosotros podemos darle a una vaca con lo que ella necesita.

La vaca concentra el 70% de su requerimientos entre el día que pare y el día en que desteta su ternero. El resto de los requerimientos se reparte en los 5 o 6 meses restantes.

En el caso de la tasa de concepción, las variables más importantes son: los toros, el intervalo parto primer servicio y las enfermedades de la reproducción.

Es obvio que la vaca que come bien antes y después del parto, va a entrar en celo rápidamente después de parir, y la que nunca come lo suficiente , rara vez se va a alzar.

El gran tema es como manejar la nutrición dando lo mismo de comer, pero en el momento oportuno para que se preñen temprano.

Los toros que no alcanzan una medida adecuada de tamaño testicular temprano, se vuelven a medir más tarde para que en el momento del remate, tengan un registro de tamaño testicular aceptable. Con esto no se engaña al adquirente, porque el toro tiene la medida adecuada al momento de la venta, sin embargo hubo toros que llegaron antes a tener la CE requerida y serán los más fértiles. Entonces me parece fundamental tratar de identificar temprano a aquellos toros que van a ser más fértiles según su circunferencia escrotal. Estos serán los que darán una mejor preñez en los rodeos en los que van a actuar.
Por otro lado, la circunferencia escrotal a edad temprana, tiene relación con la edad a la pubertad de las hijas de esos toros.

Dentro de cada raza hay un porcentaje de hembras que van a tener una menor edad a la pubertad y eso se puede seleccionar a través de toros con mayor CE.

Seleccionando toros de mayor CE, tendremos una pubertad más temprana en sus hijas, un mayor celo inicial en vaquillonas, una mayor fertilidad natural en las vacas, lo que va a dar mayor porcentaje de celo diario al comienzo del servicio y por lo tanto, un mayor porcentaje de preñez temprana el los primeros 42-45 días de la temporada de servicio.”

Servicio de vaquillonas

“El secreto de un buen manejo del rodeo de cría está en el servicio de vaquillonas. Hace 17 años, en su visita a la Argentina, Wilbank dio un consejo y los hechos han demostrado que tenía razón.
Es preferible entorar más vaquillonas de lo necesario un periodo muy corto de tiempo –25 días- y lograr con ese servicio la preñez para reposición que necesitamos, que entorar menos vaquillonas muy lindas, del frame que yo quiero, de la calidad fenotípica que yo quiero, pero como son pocas debemos darle mayor tiempo de servicio –60 días- para lograr el porcentaje de concepción deseado. Para el futuro servicio total del establecimiento, son claves esos 35 días que ganamos.
¿Cuántas vaquillonas entorar? Mas de las que necesitamos. ¿A que vaquillonas? A todas las que estén aptas para entorar. Cuando digo aptas, me refiero a un peso adecuado de entore.
Nosotros no hacemos tacto previo al entore. En este tema hay bastante polémica entre veterinarios. Preferimos que, si las vaquillonas están fenotipicamente adecuadas y en un peso aceptable, preñando en 25 días, se seleccionarán aquellas que estaban aptas para quedar preñadas. Es una selección más perfecta que la de nuestros pobres dedos, que se pueden equivocar alguna vez.
Si hago servicio de quince meses, quince meses será la edad de la vaquillona mayor del lote al momento de entrar los toros. Si el servicio empieza el primero de noviembre, en ese momento tiene 15 meses la vaquillona que nació el primero de agosto, las demás tienen menos edad.
Es difícil adelantar con éxito un servicio de vaquillonas de 15 meses. Sí deberíamos hacerlo en vaquillonas de dos años , en esta categoría hay tiempo para poder hacerlo.
¿Cuánto tiempo debe durar este servicio? Debe ser muy corto. O bien una inseminación a tiempo fijo durante dos días o un servicio natural, por ejemplo echando los toros el 1º de noviembre y sacándolos el 31 de diciembre, y el mismo día que salen los toros, se hace un tacto.
Palpando con 32 a 35 días, cosa que un veterinario con experiencia puede hacer perfectamente, estoy diagnosticando la preñez del primer ciclo (21-25 días). Si con lo que se preñó en ese primer ciclo alcanza para reponer, sabiendo que hay mas vaquillonas preñadas que aún no se pueden detectar, hay dos caminos posibles a seguir:
1. Hacer otro tacto en febrero y vender las vaquillonas que se preñaron en diciembre como preñadas.
2. Venderlas gordas el 31 de diciembre para faena con algo mas de 300 kilos, pero que entran todavía en esa categoría esperamos a febrero ó marzo para tactarlas, van a ser vaquitas con el consiguiente cambio de categoría y precio. Además será mucho más difícil de definir la identificación de las preñeces del primer ciclo, si el tacto se hace dos meses después de finalizado éste.
En campos que han llegado a tener niveles de reposición bajos, (15%) porque todo funciona bien, por ejemplo: con 1000 vientres que destetan el 90%, hay 450 terneras para entorar. Si entoramos el 70% de lo destetado (315) con un 4% de celo diario y el 70% de tasa de concepción al primer servicio, lograremos las 150 vacas preñadas en 18 días de servicio. ¿Cuántas se preñan en 25 días? No me preocupa el porcentaje si me quiero comparar con otros, me preocupa que con ese
servicio y la cantidad de vaquillonas expuestas, alcance para reponer el rodeo de vientres con vaquillonas servidas en un cortísimo periodo de tiempo. Uno de los problemas que tiene entorar temprano, indudablemente son las distocias. Estas nos dan problemas a través del tiempo porque, no solo traen problemas de parto primerizo sino que esas vacas que tuvieron parto difícil (y que nunca quedan bien), al segundo servicio destetan también menos y se hacen cola de parición, por lo que sus terneros tendrán un menor peso al destete que las que no tuvieron problemas de parto en su primera parición.
¿Hasta donde seguimos perdiendo plata? Hay que tener mucho cuidado cuando se va a hacer entore precoz y acertar con el manejo de esas vaquillonas porque lo que pensamos ganar por un lado, lo podemos perder por otro.
El programa sanitario preventivo debe ser simple. Hay que conocer las posibilidades que tienen nuestros animales de enfermarse y lograr un aumento de la resistencia a estas enfermedades, ya sea con el uso de vacunas, ó con el control parasitológico. Adecuar el control a los ciclos del rodeo, por ejemplo: Es poco efectivo vacunar contra Campilobacteriosis en un rodeo que tiene un servicio de 5 meses, ya que la vacuna ejerce un control de 3 meses y en los dos que quedan, hay chance de enfermar a pesar de estar vacunando.
El control sanitario es algo simple, que muchas veces no se hace, justamente, porque no se lo hace simple.”

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“Empleando las técnicas de costo cero que se han mencionando hasta acá, se han logrado para el último año resultados de preñez, del 95,5% en promedio, con 75 días de servicio máximo, con niveles del 98% como máximo y entre 88 y 90% como mínimo.
El viejo “cuco” del segundo servicio ha dejado de serlo, todos han logrado preñeces mayores al 86% en esta categoría con servicios de 60 y 75 días. Con una media de 94,6%, variando entre el 86 y el 98,5 de preñez en el segundo servicio.
También se han reducido considerablemente las perdidas de preñez- destete, logrando destetar mas del 90-92% en campos que se tactó el 95% de los vientres preñados.
Los que ya lograron estos resultados, pueden aspirar a tener una mayor carga, a reducir las perdidas y a tener destetes más precoces.
En los que ya tienen un buen peso al destete, podrán aspirar a inseminar con toros probados para incrementarlo más aún, acortar los servicios para tener un mayor día de promedio de crecimiento y seleccionar las madres por su habilidad materna. Así podrán ofrecer terneros de mayor calidad y diferenciarlos de los demás.
Por último, la pregunta que me hago y les hago es: ¿Por qué a pesar de que todo esto está disponible y desde hace tanto tiempo, la eficiencia en la cría sigue siendo tan baja?
¿Falta rentabilidad? ¿Falta personal adecuado? Nosotros los tenemos que formar.
¿Falta convencimiento? La mayoría de las veces. ¿Falta orden? Muchas veces. A los técnicos nos falta vender la idea de que estas cosas se pueden hacer.”

Compartimos totalmente lo expresado por Roberto, aunque no debemos dejar de decirles que, seguramente, las cifras de los índices citados son en campos que pueden proveer de una alimentación adecuada a los vientres, sin afectar la carga animal.
Con respecto a no realizar el examen pre-servicio a las vaquillonas, esto depende del desarrollo estructural de las mismas, por eso, el habla de una selección fenotipica previa, todos sabemos que en nuestros campos de la Cuenca del Salado las limitaciones alimenticias y las dificultades climáticas hacen que las vaquillonas tengan muchas veces un desarrollo óseo deficiente, causa principal de los problemas de parto.
No obstante estas pequeñas observaciones que nos permitimos hacer, reiteramos nuestra total coincidencia con Roberto y resaltamos lo sencillo e inteligente del planteo, de una destacada vigencia.